miércoles, 1 de agosto de 2007

LOS DESAFIOS DE LA POBLACION EN CHILE




La población chilena ha experimentado una rápida y profunda transformación en las últimas décadas, en un proceso en gran parte ineludible y que exhibe rasgos en cierto modo predecibles, que resulta de tres transiciones en constante interacción: la transición demográfica, la epidemiológica y la urbana.


La evolución demográfica que ha vivido el país en las últimas cinco décadas es la consecuencia de la baja fecundidad y del aumento de la esperanza de vida. Actualmente, Chile se sitúa en una etapa avanzada, y casi final, de su transición demográfica, con un número promedio de dos hijos por cada mujer, una esperanza de vida que se acerca a los 78 años, un crecimiento poblacional que ha disminuido a alrededor de 1% y un número relativamente estable de nacimientos anuales en las últimas tres décadas e incluso en disminución en los últimos tres lustros.


Estos cambios han tenido efectos positivos en la capacidad del país de enfrentar las necesidades de su población. De hecho, han permitido aumentar de manera significativa la inversión social por cada niño que nace en el país y con ello han mejorado las oportunidades para que Chile realice una inversión más intensa en la salud de la niñez y en la formación de su capital humano.


Sin embargo, este período que ha venido experimentando el país de "bono demográfico" no es indefinido; de hecho, ya ha empezado una nueva etapa, con un aumento del peso relativo de las personas mayores en la estructura por edades. En efecto, la población chilena seguirá aumentando y llegará a superar los 20 millones hacia 2050, pero ese crecimiento será básicamente de adultos y adultos mayores. Este hecho exige una mirada renovada a las necesidades que deberán enfrentar los sistemas de protección social.